• Quiya

Falsas Dicotomías: Entender al cliente es apertura a las diferencias

Actualizado: 1 de oct de 2019

Después del artículo de la semana pasada, me consultaban a la hora de hacer contenido relevante cómo detectar la necesidad del cliente para captar su atención desde la conversación virtual que generamos. Responder a esta consulta me dio pie a hablar de las falsas dicotomías, algo que generalmente está presente en los asesoramientos de comunicación que hacemos con nuestros clientes de la agencia y que requiere un significativo cambio mental para abrir conversaciones virtuales relevantes.

Las Falsas Dicotomías son aquellos argumentos artificiales, que proponen como única solución a un problema dos alternativas en principio opuestas. Generalizando, es ver el mundo como blanco o negro, como bueno o malo, como mejor o peor o hasta un es cliente o no es cliente. Si nos reconocemos con un modelo mental que tiende a sesgarnos a pensar que hay solo una postura válida acerca de un tema en particular, es hora que renovemos nuestro compromiso hacia la entrega de valor para generar la apertura que se necesita para escuchar la verdadera necesidad del cliente y ofrecerle una solución a su problemática.


Por ejemplo, o el cliente compra lo que yo vendo o que vaya a buscarlo a otro lugar. Este es un claro lugar donde en la conversación estamos cerrando la posibilidad de encontrar un nuevo negocio donde hasta ahora solo había lo que existe.


O tienen todo perfectamente planificado, o van administrando el emergente. Esta es una conversación habitual entre nuestros clientes que buscan saberlo todo de antemano o según la madurez del negocio, buscan que nos adaptemos a todas las necesidades que les vayan emergiendo.

O manejamos todo el marketing a través de acciones digitales, o hacemos todas acciones en el mundo real. Esta es otra gran dicotomía que a veces nos plantean nuestros clientes en donde como agencia reconocemos que la venta, la generación de confianza y los valores, trascienden el medio en el que se despliegan y tiene que integrarse a toda la cadena de valor.

La flexibilidad y crecer en la capacidad de responder a lo que el mercado necesita, esto es, aprender nuevas maneras de hacer negocios, es una necesidad básica de cualquier empresa que quiera sobrevivir a las tormentas de cambio que el mundo está transitando.

La flexibilidad y crecer en la capacidad de responder a lo que el mercado necesita, esto es, aprender nuevas maneras de hacer negocios, es una necesidad básica de cualquier empresa que quiera sobrevivir a las tormentas de cambio que el mundo está transitando. Es por esto que desde Quiya!, recomendamos en nuestras estrategias digitales un equilibrio y abrir conversaciones que nos lleven a nuevos horizontes, es por eso que nos consideramos expertos en lo que hacemos.

Tener flexibilidad y un aliado estratégico que nos acompañe en la adopción de nuevos paradigmas para transformar nuestros negocios para que funcionen mejor en la era digital es una decisión que claramente agrega valor a los negocios, y en la era de las relaciones, cuando actuamos como socios estratégicos, ni nosotros ni nuestros clientes vuelven a ser los mismos.